F.A.Q.

¿Qué es un proyecto Life+?

El programa LIFE+ es un instrumento de la Unión Europea que financia proyectos que contribuyen al desarrollo y a la aplicación de la política comunitaria en materia de medio ambiente.

En función de la temática, los proyectos se enmarcan en uno de estos dos subprogramas:

  • Subprograma LIFE de Medio Ambiente, donde las áreas de "medio ambiente y eficiencia de los recursos", "naturaleza y biodiversidad" e "información y gobernanza medioambiental" son prioritarias.
  • Subprograma LIFE de Acción por el Clima, donde las áreas de "mitigación", "adaptación" y " gobernanza e información climática" son prioritarias.

Quieres saber más sobre los programas LIFE+ :

- Legislación

- F.A.Q. LIFE +

¿Qué son los gases de efecto invernadero (GEI)?

GEI son las siglas en español de Gases de Efecto Invernadero, y en inglés GHG (Greenhouse Gases).

El efecto invernadero es un fenómeno natural que permite que la Tierra tenga una temperatura adecuada para la vida: la energía del Sol atraviesa la atmósfera y calienta la Tierra,  pero algunos gases presentes de forma natural en la atmósfera (como son el CO2, el vapor de agua, el metano y el ozono) impiden que parte de la radiación externa que rebota en la superficie de la Tierra, escape de nuevo al espacio. De no existir este fenómeno (que es muy similar a lo que ocurre en los invernaderos, salvo que en éstos se usa el cristal o el plástico en vez de gases) la Tierra se helaría.

El problema aparece cuando la concentración de algunos de los GEI (como el CO2 , N2O y CH4 (metano)) en la atmósfera se ha visto aumentada de forma muy importante por la acción humana (antropogénica) y ha provocado un incremento del efecto invernadero, y que consecuentemente la temperatura del planeta (tanto de la atmósfera como de los océanos) haya aumentado en el último siglo. Un aumento continuo de la temperatura puede tener consecuencias muy importantes como la fusión de buena parte de los casquetes polares, con la consiguiente inundación de las zonas costeras densamente pobladas.

Son muchas las actividades humanas (por ejemplo: industria, agricultura, transporte, etc.) que emiten grandes cantidades de GEI a la atmósfera contribuyendo al aumento del efecto invernadero, y por consiguiente, al calentamiento global y al cambio climático.

¿Qué diferencia hay entre mitigación y adaptación al cambio climático?

El cambio climático es una realidad con consecuencias importantes, por eso es esencial que los países adopten medidas para disminuir o corregir sus causas (mitigación) así como amortiguar sus efectos (adaptación).

La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) es una de las medidas de mitigación más importante, mientras que la potenciación de sistemas de defensa costeros para evitar los impactos de la subida del nivel del mar es un ejemplo de medida de adaptación.

Estos dos tipos de medidas no son excluyentes, sino complementarias, y es necesaria una combinación y sinergia de ambas.

 
La subida del nivel del mar ¿es sólo debida al cambio climático?

No, hay diferentes fenómenos que provocan la subida del nivel del mar:

  • Deshielo de los casquetes polares y expansión térmica del agua como consecuencia del calentamiento global y del cambio climático.
  • Subsidencia, hundimiento natural que sufre un terreno debido a su propio peso y que afecta especialmente a los deltas.

Así pues, la subida del nivel del mar es el resultado de la combinación de diferentes fenómenos (cambio climático y subsidencia) que se puede ver agravada por otras actividades humanas. Por ejemplo, en el caso del Delta del Ebro, la subida del nivel del mar es el resultado del cambio climático y de la subsidencia propia de la zona, agravada por los escasos sedimentos que el río aporta (actualmente retenidos en los embalses).

¿Qué quiere decir subsidencia?

La subsidencia de un terreno es el hundimiento natural (asentamiento gradual) de extensas superficies sin necesidad de que haya cavidades en el subsuelo. En el caso de los deltas, la principal razón de este fenómeno es la compactación del suelo por el propio peso de los materiales que lo forman.

Este fenómeno pasa de manera natural en el Delta del río Ebro y se ve agravado por la falta de sedimentos que porta actualmente el río. Con la construcción, en los años 60 de los embalses de Flix y Riba-roja, el caudal natural de agua y sedimentos que transportaba el río se redujo drásticamente. Estos sedimentos que anteriormente bajaban por el río, ayudaban a elevar el nivel del suelo (acreción vertical) del Delta. De hecho, tradicionalmente, los productores de arroz han utilizado estos sedimentos en sus campos de cultivo para elevar el suelo y reducir la salinidad del terreno, la cual es muy perjudicial para el cultivo del arroz.

Esta pérdida de terreno generalizada está provocando que diversas zonas de la franja del litoral del Delta estén desapareciendo, haciendo más vulnerable al Delta frente a las lluvias y a los temporales, hasta el punto que algunas de estas zonas de cultivo situadas más cerca del mar, han desaparecido.

Esta dinámica actual estará acentuada por la subida del nivel del mar, favorecida por el cambio climático, de tal manera que las peores predicciones calculan que aproximadamente el 45% de la superficie emergida del Delta, se podría situar bajo el nivel del mar durante este siglo.

Por lo tanto, es totalmente necesario un estudio detallado de las zonas del Delta del Ebro que son más vulnerables a esta dinámica, para poder establecer una priorización de las áreas de actuación.

¿Los arrozales emiten gases de efecto invernadero?

Los arrozales, como cualquier cultivo vegetal, durante el proceso de respiración emiten dióxido de carbono (CO2), uno de los gases que contribuyen al efecto invernadero (GEI).

Sin embargo, lo que hace que este cultivo contribuya especialmente a las emisiones de gases de efecto invernadero, es la producción y emisión de metano (CH4)otro GEI, que tiene un potencial de calentamiento global hasta 25 veces superior al CO2. El CH4 es emitido por los arrozales cuando estos son cultivado en condiciones de inundación continuada.

Esta capa de agua permanente en los arrozales actúa como una barrera que impide la difusión del oxígeno de la atmósfera hacia el suelo. El suelo, progresivamente, se va quedando anóxico (sin oxígeno) creándose las condiciones favorables para el crecimiento y la actividad de las bacterias metanógenas que descomponen la materia orgánica de manera anaeróbica (sin oxígeno) y, como resultado de esta descomposición, emiten CH4. Este CH4 se difunde a la atmósfera ya sea a través del agua o a través de la propia planta de arroz.

Todo el arroz producido en el Delta se cultiva en campos inundados casi todo el año, y en todo el mundo, el 55% de la producción se obtiene mediante esta técnica.

El panel intergubernamental de expertos en cambio climático (IPCC) estima que entre un 5% y un 20% de las emisiones antropogénicas de CH4 provienen del cultivo del arroz. Es por esto que establecer medidas que mitiguen estas emisiones, tendrá un impacto importante en la lucha contra el cambio climático.

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